lunes, 17 de septiembre de 2007

La osteoporisis en la Espondilitis anquilosante

La Osteoporosis en la Espondilitis anquilosante.



La creencia generizada de que la Osteoporosis (pérdida de masa ósia en grado suficiente para alterar la microarquitectura del hueso y facilitar las fracturas) es un problema que sólo concierne a las mujeres postmenopáusicas, se encuentra distanciada de la realidad. Lo cierto es que la Osteoporosis es un proceso multifactorial que involucra a los dos sexsos, aunque índice con mayor intensidad en las mujeres postmenopáuticas. Diversas enfermedades a lo largo de su curso clinico y como de la reducción de la actividad fisica, las sustancias liberadas en el proceso inflamatorio e incluso por efecto de la medicación mecesaria para controlar el proceso, condicionan un aumento de la pérdida de la masa ósea. El resultado final es lo que conocemos como Osteoporosis secundaria, frente a la Osteoprorosis no asociada a otras enfermedades. La Osteoporosis es una de las complicaciones evolutivas de la espondilitis anquilosante e incrementa el riesgo de fracturas, sobre todo en la columna vertebral. Como reseñaba el Dr Jordi Gratacós en un editorial de la revista Española de Reumatologia aún hoy la importancia de cada uno de los mecanismos implicados en la Osteoporosis secundaria a la Espondilitis anqilosante, no se ha podido esclarecer. El diagnóstico precoz de la Osteoporosis se basa en el estudio de la densidad mineral ósea mediante un aparato conocido como densitómetro.



Más tarde, cuando la pérdida de la densidad mineral ósea es superior al 30% las alteraciones pueden constatarse en las radiografias simples, incluso antes de que se hagan evidentes las fracturas. Existen parámetros bioquímicos que nos ayudan a conocer la rapidez con la que se renueva el hueso y la velocidad con que éste se pierde.